lunes, julio 02, 2007

EL VUELO.


Una mañana de marzo

partió rumbo a lo desconocido

levantó vuelo y con frío

buscó un más cálido abrazo.


Con paciencia y casi dormido

en raudo vuelo aleteaba

sobre los grandes techos pasaba

para pasar desapercibido.


Más cuando llegó del vuelo

pronto posóse en el suelo

para ver donde se encontraba.


Y ¡oh! qué desilusión tenía

al ver lo que no quería:

que su pobre nido ya no estaba.

19 comentarios:

El Señor de Monte Grande dijo...

Cuanta verdad hay en esas palabras, el costo de esas aventuras es la perdida del nido invariablemente.

Un abrazo desde MG.

PD: Espero puedas volver a leerme, quizas sea algun seteo del explorador.

ÁGAPE dijo...

Bonita narración la que nos regalas, así como se pierde el nido perdemos otras cosas en ésta vida, pero hay que continuar.


Besitos!

peregrina dijo...

Hermosa prsa poética. Un deleite Sandrita. No dejemos de volar!
Un abrazote

Mariluz Barrera González dijo...

Suele suceder, que por querer probar nuevos horizontes, no se valore lo que se tiene...

Gran lección, muy buena para mi en estos momentos.

Un fuerte abrazo.

poetarafa dijo...

A veces salimos un momento desde nuestra tierra y luego cuando volvemos nos han arrebatado algo importante, esta vida no tiene misericordia.
Besits, hasta luego.

perfecta desconocida dijo...

Asi es, así pasa...si uno quiere experimentar lejos del nido...debe despedirse para siempre de el...

Cariños

Aire dijo...

El vuelo...
interesante descripcion... al volar el nido es el principal "abandono" fisico, lo importante no es quedarse en la desilusion, igual el nido fisico esta en el alma, si regresa por desilucion no es bueno...:D:D:D..
Besos Sandra...
Ya te habia dicho que escribes lindo, verdad?
Aire
.

Melissa dijo...

Claro, cuando se emprende el vuelo se corre con el riesgo de perder el nido. Por eso hay que pensar bien antes de volar qué nos importa más: lo que podamos hallar o lo que vamos a dejar.

Me identificó tu poema por algunas cosas que están pasando en mi vida.

Besos!!

Panflín dijo...

Es uno de los dilemas perennes:

Entregarte a la aventura, a lo novedoso, abandonando tus raices, tu esencia, tu pasado...
...o renunciar al vuelo, mantenerte con "lo tuyo" e intentar ser feliz con lo que la Vida te ha entregado.

Sin embargo hoy ambientas tu página con una canción de Serrat, basada en el poema de Antonio Machado, que nos anima a pensar:

Caminante, no hay camino;
se hace camino al andar.
Golpe a golpe,
y verso a verso.


Y es así:

- Estar quietos es como "morir en vida", de hastío, de vacuidad.
- Pero lanzarse a la aventura, sin medir los riesgos ni contar con la complicidad de tus raices es un "suicidio vital", una traición que termina matándote.

¿Se puede vivir en una actitud que contradiga a la vez a estas dos actitudes negativas?
YO DIGO QUE SÍ.

Maisa dijo...

Genial Sandra, vaya que si perdemos cosas en nuestros vuelos...pero hay que seguir adelante.Seguramente habrá otros nidos para habitar.

Un cariño de vecina

Mar y ella dijo...

Que interesante y reflexivo poema el de hoy...al parecer en la vida siempre se pierde algo,por ganar otras...todo un dilema...Un abrazo.felicitaciones

ElPoeta dijo...

Hay que volar, pero sin perder de vista lo que nos importa por demasiado tiempo... Un beso,
V.

Sandra Perez dijo...

Mis queridas personas: tuve y tengo una semana muy movidita como para contestar a cada uno de ustedes como es mi costumbre. Tampoco me dio todavia el tiempo para ir a visitarlos, cosa que prometo haré este finde, que aqui en Argentina es largo.
MIL GRACIAS A TODOS POR PASAR!!!!.
Todos los besossss para ustedes y mis disculpas esta vez.

Nosotras mismas dijo...

Hay que seguir en camino, encontrar un nuevo hogar y no echar la vista atrás.

Mar y ella dijo...

Animo ya queda menos de la semana....que se venga pronto el fin de semana ..vine a dejarte un abrazo....

José Antonio dijo...

Siempre se valora lo que se tiene cusndo se pierde....volemos, pero con los pies en la tierra. Besos.

anabel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
anabel dijo...

cuando uno pierde el nido es hora de construir uno nuevo...

un abrazo..

Ferípula dijo...

No arriesgaría mi nido...Nunca!

Besos, Sandra, de acá nomás! :)