lunes, febrero 12, 2007

DUALIDAD: AMOR-ODIO.

Para qué decirte que te extraño
si ya de mí te habrás olvidado.
Para qué pensar lo vivido,
si ya todo ha cambiado.
Para qué lamentarnos los dos
de todo lo disfrutado,
si ahora apenas recuerdos
quedan de nuestro pasado.
Yo decidí que el destino
nuestros caminos separaran,
pero no fué por no amarte
sino porque tú no cambiaste
y no me supiste amar.
Desgarrada y gris está mi alma,
gris y desgarrada, en soledad.
No busques encontrar una razón
porque tu olvido hacia mí es hiriente,
ya que amor no lo hubo ayer, ni hoy
ni lo habrá siempre...

1 comentario:

Alberto R. Linares Tejada dijo...

Cruda realidad traducida en bellas pelabras que suenan como la melodía de un triste violín. Te felicito por traducir en palabras poéticas muchos sentimientos que son comunes a gran parte de los seres humanos.